
No me da vergüenza decirlo, no conozco ningún país extranjero. Y me molesta la que se cree que por haber conocido las grandes maravillas europeas del arte y la arquitectura, es más que los demás, puro snobismo. A Montevideo la conozco por fotos, parece bonita, tiene un aire a barracas, San Telmo, y algo de Mar del plata. Posiblemente sea el primer país extranjero que visite, primero porque económicamente es accesible, y segundo porque está cerca. Quiero ver a Buenos Aires desapareciendo en el horizonte, debe ser raro. Y aún más llegar hasta un puerto que nunca visite. Un nuevo país con costumbres muy parecidas. La extrañeza de estar en otro país, pero muy cerca del mío. Caminar sin rumbo por sus calles, un flaneur porteño perdido en Montevideo. Probar el gusto de los uruguayos, sus comidas, conocer sus plazas, monumentos, y dormir la siesta. Sentir la calma de una gran ciudad, que es como una Buenos Aires del siglo 19, bien orillera, con una urbe más desarrollada. Me pasa, me cuesta creer que del otro lado del río de la plata hay otro país. Y no lo digo en sentido peyorativo, es que el horizonte me parece infinito, es una percepción que tengo, bastante infantil pero encantadora, que viene de mi infancia. Lo mismo me pasa con la isla Martín García, ¿ Cómo que hay islas en el rió de la plata, donde están que no las veo?
2 comments:
cuando me jubile quiero ir a vivir a montevideo.
Buena idea, no lo había pensado.
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