Monday, September 17, 2007

La sabiduría oriental


El yin el yan es un símbolo con un mensaje bien claro: nos dice que todo es relativo, que nada es puro completamente, donde hay algo a favor también hay algo en contra. Vendría a ser la representación simbólica de las contrastes del mundo: frío- calor; bondad- maldad; riqueza- pobreza y un sin fin de ejemplos más. Todo cumple algún papel en la vida, inclusive las cosas que podríamos calificar de horribles, como puede ser la muerte, que nos deja tristes si perdemos a algún familiar o amigo, pero también nos deja alguna enseñanza o momento inolvidable. ¿Tiene algún sentido el experimentar el sentimiento de la tristeza? Sí, porque cuando nos llega la alegría la podemos disfrutar mucho más que si no conociéramos la tristeza previamente. Los idealistas dirán que las guerras no sirven para, que no tendrían que existir, y es posible, pero la hay y forman parte de nuestra existencias, son una parte del todo, escenario de muertes injustas y despertador de conciencias. Allá por el siglo 19, Nietzsche decía “ el mundo es perfecto”, y con esto nos quería decir que lo que suponemos un mal que hay que desterrar del mundo, forma parte de él y tiene derecho a vivir, es un poco chocante, aunque no deja de tener algo de verdad esta formulación. ¿Por qué? No se puede pretender evitar lo inevitable, un planeta es algo muy complejo, difícil de manejar, un volcán activa a punto de estallar, un océano de buena y jodida gente, un delirio maravilloso, una obra de arte monumental en construcción y decadencia constante.


Se corre el riesgo al mirar muchos noticieros de caer presos de la fiebre amarilla periodística, ésa que nos quiere hacer creer que vivimos un existencia tremenda, insoportable, el peor momento de la historia, y no se trata de negar las cosas que pasan, sino de que entendamos de que siempre pasan y pasaron cosas en el mundo, hay gente que parece que se olvida que en la antigüedad Europa padeció pestes diabólicas que mataron a millones de personas, no recuerdan o no quieren que antes hubieron enfermedades que hoy se pueden curar, prefieren pensar que todo tiempo pasado fue mejor y se convierten en infelices. Sí, vivimos tiempos difíciles, pero no tanto como lo proclaman las grandes cadenas de noticias, que transforman los acontecimientos en espectáculos para capturar y alimentar el morbo de los amantes de las catástrofes.


En lugar de mirar tantos documentales que hablan del cambio climático, podríamos en lugar de eso, empezar por tirar menos papeles a la calle, cosa que solemos hacer, y de esta forma estaríamos cuidando la salud de nuestro planeta más activamente, que enfermándonos enfrente de la televisión

2 comments:

Doña said...

Hola, te encontre en 100 volando, ando de visita en tu blog. Salud!

Santiago said...

Gracias por su visita doña,

salud