Sunday, November 21, 2010

Malos noticieros




Hagamos un experimento hipotético: ¿ Qué pasaría si los noticieros en lugar de pasar tantas malas noticias, le dieran mayor relevancia a las buenas? ¿ Nos cambia en algo la vida enterrarnos de que hubo un robo más? ¿Qué beneficios nos traería este cambio brutal? ¿ No sería más sano para nuestra psiquis? ¿ Al prestar más atención a lo bueno, no estaríamos creando un realidad mejor? ¿ Quien dijo que informar es patrimonio exclusivo de la mala noticia? ¿ No se puede informas más a la gente- no digo no se haga- de las cosas buenas que pasan en el mundo a diario? Ya sé, no es lo que vende esto, la gente quiere sangre. Entonces que, ¿somos tan morbosos? ¿Qué pasaría si un día de repente todo fuese paz y armonía, y no hubiera ningún crimen más sobre la tierra? ¿Nos aburriríamos? ¿Nos pondríamos contentos?

Somos contradictorios por naturaleza, por un lado nos hacemos agua la boca diciendo ( teoría un poco religiosa) que en el mundo no tendrían que haber guerras ni pobres, pero consumimos noticias tremebundas mientras cenamos o almorzamos. Casi se diría que no podemos vivir sin la tele. ¿ Cómo puede ser que pasen las cosas que pasan en el mundo? Nos preguntamos indignados, crispados, azorados, deprimidos. El idealismo utópico es la gran enfermedad mental que algunos padecen, cuyo principal síntoma es que no permite ver a la persona las cosas como son, aceptar la realidad, bancarse el caos que es inherente al planeta tierra. Que pasen cosas terribles en el mundo- y esto es discutible- no es un impedimento para ser feliz, para nada. El que se deprime por ver los noticieros, es una persona probablemente muy infeliz, si estuviera viviendo a pleno, no tendría porque afectarle ninguna noticia por más macabra que sea. El mundo es como cada uno lo procesa, si lo vemos como lugar hostil va a ser eso para nosotros. Cada uno puede elegir el mundo que quiere ver, no hay que indignarse, hay que hacerse cargo de la visión propia.

1 comment:

Ignacio Vanini said...

Muy interesante el post. Las preguntas del primer párrafo son muy agudas.

Me gustó.