Monday, August 13, 2007

Jugando con el arte

Estoy plenamente de acuerdo con esta cita de Picasso:” Todo el mundo quiere comprender la pintura. (..) ¿Por qué a la gente le gusta una noche, una flor, todas las cosas que rodean al hombre sin tratar de comprenderlas?” ¿No tiene razón? Mucha gente por caer en las redes de esta pretensión errónea, se pierde el placer visual de contemplar un cuadro, creyendo que como no sabe nada de arte queda excluida, ¿acaso para disfrutar hace falta una gran bagaje cultural? ¿Todos los que van a los museos son eruditos en la materia? Si bien es cierto que algunas obras requieren de un cierto esfuerzo interpretativo, para el que no cualquiera está preparado, no es indispensable a la hora de disfrutar el conocer el tema. Con la literatura pasa algo similar, cuando se genera el mito de que Borges es un autor muy difícil, entonces el que nunca lo leyó, se inhibe con esa sentencia y no se le anima, cuando lo cierto que su libro “ficciones” si bien no es algo simple, tampoco es algo para lo que haga falta tener un doctorado en Harvard. Esto, que quede claro, no significa el libre albedrío, cuanto más conocimientos se tengan mucha más capacidad de goce se va a tener. Lo que me molesta es que se imponga la regla dogmática de que “todo tiene un mensaje secreto que hay que descifrar.” Lo cual es intimidante y asusta al que solo quiere que sus ojos se deleiten y o su mente cante de felicidad.


Lo vuelvo a repetir, no es que pretenda decir que todo es fácil, hay cierto arte abstracto que para abordarlo se requiere haber leído ciertas cosas antes, ya que la incomprensión genera la fea sensación de algo nos supera y no es para nosotros; hay libros que con una lectura no basta, se necesitan varias para llegar a sintonizar con el autor. Pero en el fondo uno puede encontrar sus propias maneras de enfrentarse con una obra , con o sin conocimientos previos. No me acuerdo donde leí, que cuando uno va a un museo tiene que entrar con la actitud de asombro que tiene un niño cuando por primera vez ve el mar, él no sabe bien que esa masa de agua salvaje, pero se siente feliz viendo las olas.


En lo personal la primera impresión que tengo de un cuadro, es fundamental, ya que con sólo mirarlo unos segundos puedo saber si me gusta o no, es muy instintivo, nada racional; a veces me pasa que estoy mirando una película, y aunque vayan pocos minutos, dejo de verla, algo me dice que no me va a gustar; con los libros es distinto, soy un poco más paciente con ellos, si en algún momento dejo uno por la mitad porque no me gustó, dejo abierta la posibilidad para leerlo en otro momento, ya que sé que me puede llegar a gustar cuando esté en otro momento de mi vida. Sea música, fotografía, artes plásticas, danza o lo que sea, lo importante es ser un niño curioso ávido siempre de más.

3 comments:

Hernán said...

Muy interesante tu post.
Esta idea obsesiva de la que hablás de "intepretar el mensaje secreto en el arte" me hizo recordar este excelente ensayo de Susan Sontag:

Contra la interpretación (Susan Sontag, 1964)

Obsesión por los aparentes contenidos ocultos, por la sospecha equivocada de un mensaje latente más importante y fundamental que las formas visibles de la obra de arte. Es como si uno no hiciera otra cosa que confirmar en la película, el libro o el cuadro lo que sabe o quiere encontrar. "El tanque por las calles de la ciudad en El silencio de Bergman es un símbolo fálico, y representa...", cosas absurdas como ésta.
Tu referencia a Ficciones, de Borges, es buenísima. En en el cuento "Pierre Menard, autor del Quijote", Borges se ríe con exquisita ironía de todo este tema.
Muy bueno el blog.
Saludos!

Santiago said...

Gracias por tu visita Hernán, tu blog sobre cine también está barbaro.

saludos

Luz said...

Estoy de acuerdo, me pasa lo mismo que vos decribís en cuanto a los libros y las obras de arte.
Confieso: salvo por la poesía...nunca me gustó Borges :P
Besote!
Te dejo una frase de Picasso:
"Cada niño es un artista. El porblema es cómo seguir siéndolo una vez que uno crece."